Las perlas del Estanque de Thau

panoramMuy cerquita de Montpellier y prácticamente compartiendo frontera natural con el Pirineo catalán encontramos una de las zonas más interesantes de nuestra vecina Francia. Os hablo del Languedoc Rousillon, una región  que te sorprenderá muy gratamente no sólo por su riqueza natural o el carácter pintoresco que ofrecen sus estampas sino también por su gastronomía y simpatía de las gentes.  Para un primer contacto, os proponemos comenzar con una ruta alrededor del Estanque de Thau. Un “acuífero” natural rodeado de canales donde la fauna marina autóctona desempeña un papel activo y fundamental en el día  a día de sus habitantes.

Comenzamos nuestro viaje deteniéndonos en Sète, una localidad eminentemente marinera levantada en torno al Mont Sant Claire y el Bassin de Thau, un lago de agua salada que actúa como punto de partida del Canal du Midi y fin para el Canal du Rhône. Debido a la temperatura y peculiaridades de sus aguas, estas crean el ecosistema perfecto para la cría de ostras y mejillones en las que son ricas.  Por tanto, apúntate, ya que un “must” de la zona, es la degustación de estos ricos moluscos en compañía de un buen vino.  A continuación, nos calzamos nuestras cómodas zapatillas para dirigirnos al punto más alto de la ciudad. Allí, además de disfrutar de las mejores panorámicas de la ciudad, descubrimos La Chapelle de Nôtre Dame de la Salette, una iglesia construida por los pescadores de la zona y de clara inspiración románica. Su altar coronado por el distintivo Pantocrator destaca por el cromatismo de sus pinturas así como por el intimismo que envuelve al lugar. A pocos metros, un lugar conocido como “Las piedras blancas” y desde el que podrás divisar todos y cada uno de los rincones de Sète. Sin duda, es el punto para la fotografía perfecta.

Una vez a pie del canal, aprovechamos la calidez de los rayos de sol para bordearlo y encantarnos con la belleza de sus pequeños barquitos pintados de colores y en la mayoría amarrados, debido a las dificultades actuales que atraviesa el sector pesquero. Justo al borde, encontramos una embarcación que ofrece paseos en barco a través del mismo Bassin. No te la pierdas ya que es el viaje perfecto para empaparte tanto de todas las curiosidades marinas como de la historia local. Para hacer frente al frío agarra con fuerza las mantas que se ofrecen a la entrada y muy importante, si quieres conservarla, agacha tu cabeza al paso por los canales.

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Para hospedarte una opción 10 es el Hotel du Paris, un establecimiento que tras su reciente remodelación ha pasado de unas 60 habitaciones a algo más de 30. No obstante, el cambio ha merecido la pena. Los dormitorios, con decoraciones diferentes, han respetado al máximo los recursos naturales que “cruzaban” su emplazamiento. Este es el caso de uno de los enormes árboles allí situados, que en pro de esta integración ha sido empleado como parte del mobiliario. Una armonía que se plasma tanto en los materiales usados como en su decoración limpia en líneas, luces cálidas y ambiente acogedor de cada una de las habitaciones. Más de lo mismo, es lo que se puede decir de su personal, atento  y siempre pendiente de los detalles. Su ubicación es perfecta, en pleno centro y al lado de numerosos restaurantes y tiendas.  Si te apetece comprar algunos quesos, algo de pan, pastas  o simplemente conocer las materias primas occitanas pásate por el Mercado a tan sólo unos metros del hotel. Aunque para conocer de primera mano la gastronomía local dos son lugares que recomendamos. En primer lugar, L’Oranger, un bistrot regentado por la chef Mme Valery Rabilloud y su marido donde las delicias y el buen humor está más que asegurado. Platos deliciosos donde las manzanas al horno con dulce de leche ponen la guinda de una comida más que grata. Con un guiño a la cocina más moderna y fusión encontramos Terre et Mer, un pequeño restaurante muy afamado en Sète donde la espectacularidad de la carta no dejará indiferente a ninguno de los paladares más exigentes. No es de extrañar, ya que la trayectoria de estrellas Michelín de su propietario y chef son un aval del local, donde además de comer o cenar podremos comprar algunos de los productos típicos del departamento, muchos de ellos certificados con el sello de calidad Sud de France. No te pierdas la sopa de mariscos, las carnes de primera calidad, ostras o el foie. En cuanto a los postres, la elección es igualmente complicada, aunque la tarta de manzana con roquefort puede ser una buena muestra de la exquisitez tanto del Terre et Mer como de la cocina francesa.  Ambos lugares resultan geniales para todos aquellos que por primera vez visitamos la localidad, ya que la amabilidad y buen hacer de su staff  nos van a asegurar la velada y comida perfecta. El desparpajo, cercanía y gran control de sus maîtres sobre la carta y el local garantizan la elección más adecuada para cada uno de los comensales.

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Tras estos majares, es hora de la relajación. Para eso, nos trasladamos a Obalia, un centro de Bienestar situado en Baraluc- les- Bains. Una vez allí todo es descanso y paz entre mente y cuerpo. Creado bajo la filosofía del disfrute de “la Magia del Agua”, este spa termal cuenta con todas las comodidades que pueden requerirse para el placer  del cuerpo. Piscinas climatizadas equipadas con cascadas de agua terapéuticas, sauna, hamman, baño japonés y un sinfín de masajes componen la larga carta de Obalia. Desde tratamientos específicos orientados al cuidado facial como masajes orientales de aproximadamente dos horas de duración a base de aceites naturales  de coco, lychee o flor del Edén harán que durante la estancia te traslades al paraíso.

Obligada es también una visita a alguna ostricería y bodega. Como os anticipaba las ostras son el plato estrella de la región, por lo que no abandones Bouziques, sin antes saborearlas. Para ello, lo mejor y más interesante de todas las opciones es visitar in situ uno de los lugares donde las cultivan. Este es el caso de Les Demoiselles Dupuy, una ostréicole cuyo propietario Romain Dupuy, un tipo más que cercano e interesante, os dará una magistral lección sobre su cría, mantenimiento, recolección y variedades. Sí o sí uno de los lugares más auténticos de todos en los que puedas estar que no te defraudará y en cuyo “bar” podrás degustar las que pueden ser las más sabrosas y frescas ostras que hayas comido. Para terminar este abrir de boca, cerca se encuentra Le Poisson Rouge, un restaurante con vistas al mar donde la buena mesa a base de platos del día componen la carta.

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Nuestro viaje pone punto final en Frontignan. Un desenlace, que como no podía ser de otro modo, viene cargado de aroma y sabor a uva. ¿Por qué? Porque las bodegas y vinotecas concentran todo el protagonismo. Empezamos con la cata del muscat en  El Château de la Peyrade. Un vino monovarietal con ligeros toques dulces que se encuentra bajo la D.O Sud de France. Con más de 30 años de experiencia el establecimiento resulta bastante bueno no sólo para conocer las características de estos caldos sino también para comprar los considerados mejores muscat del mundo, el “Sol Invictus” y el “YP nº1″, ambas producciones limitadas en las que la recolección de la uva se lleva a cabo de manera manual con el fin de conservar toda la viveza y frescor que contienen. Si prefieres sabores más ligeros “Sol Invictus” te encantará, mientras que si eres amante de la fermentación en la barrica la intensidad de YP no te dejará indiferente.

Junto al muscat, otro de los vinos exclusivos de región es el Picpoul, una uva y terruño de momento único en esta región francesa. Para hacerte con unas buenas botellas, BeauVignac, al frente de la que encuentra Joël Julien, presidente de la D.O Picpoul de Pinet cuenta con una amplia selección de esta variedad. Con marcada acidez, estos vinos del año, frescos y ricos en aroma representan 1500 hectáreas de los cinco municipios que rodean el Estanque de Thau. Rico en matices y sabor, esta desconocida variedad conquista a todos los que nos animamos a su cata. Un maridaje perfecto con los frutos propios de su cercana mar, pues como bien dicen sus productores, “su terruño es la mar”.

Si te has quedado con ganas de más visita  www.sunfrance.com, donde podrás encontar todos los detalles de la región.

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Autor: inma
Fecha: 26 Noviembre, 2010

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